¿Noticias largas o cortas?

Las noticias rápidas y cortas parecerían ideales para los teléfonos inteligentes pero, según estudios, la gente prefiere noticias largas a las cortas en plataformas digitales.

La elección de leer en un formato digital desde el celular nos llevaría a pensar que optaríamos por artículos cortos, donde llegáramos a la información rapidamente. Pero la gente que lee en su teléfono tiende a dedicar más tiempo a los artículos de más de 1.000 palabras que a las historias más cortas, según un estudio realizado con usuarios. La gente pasa más tiempo explorando historias de 1.000 palabras o más: 123 segundos comparado con 57.1 segundos para notas de entre 101 y 999 palabras. No sólo eso, el tiempo dedicado a leer activamente un artículo crece gradualmente con su longitud.

La forma en que los usuarios llegan a leer esas noticias es a través de las redes sociales, es decir ya no se visitan las páginas de los diarios en busca de noticias e información. Más de la mitad de todos los consumidores de noticias online acceden a ellas desde Facebook y Twitter antes que a los medios tradicionales.

El tema del artículo también tiene un efecto en la forma en que se lee: a la gente le gustan los artículos cortos de ciencia, tecnología y política, pero prefieren noticias más extensas cuando se trata de temas internacionales. Y las noticias policiales son siempre, sin falta, las que captan la atención de los lectores por más tiempo. Las mañanas de los fines de semana son cuando la mayoría de las personas tienden a leer por más tiempo; de noche también es un momento clave para la lectura, pero para menos personas. El tema también influye en cómo se lee. Hay preferencia por los artículos cortos de ciencia, tecnología y política, pero las piezas más largas de noticias mundiales y el crimen siguen captando la atención por mayor cantidad de tiempo.

De todos los ”viejos” medios, los periódicos son los que tienen más que perder por la Internet. Durante décadas, la circulación ha venido decayendo. Ni el más cínico podría ignorar que cada vez más jóvenes lee las noticias en la red. De todas formas, no debemos olvidar que el periódico ha sobrevivido al enorme declive de circulación propiciado por la televisión, ¿logrará sobrevivir esta vez? Se calcula que los periódicos impresos morirán en 2043 aproximadamente…

En contraposición, al momento de estudiar o leer libros, nuestro cerebro prefiere el papel. Esto se debe a que este percibe el texto como una totalidad, un paisaje topográfico. Un párrafo siempre se recuerda según su ubicación espacial, antes o después de una ilustración o debajo de un título específico. La página izquierda y derecha de un libro abierto suponen dos dominios bien diferentes con ocho vértices de referencia e incluso un grosor perceptible que nos indica lo leído y lo por leer. Todas estas percepciones se hacen evidentes en un libro de papel pero se desdibujan notablemente en los soportes digitales.