Cada día nos vemos desbordados por un flujo de informaciones, es tanto lo que ocurre a cada momento en cualquier rincón del mundo que es imposible informar de todo, en primer lugar, porque no todo es noticiable y, en segundo lugar, porque los periodistas tienen que realizar una selección acorde con el interés del público al que se dirigen.

Las noticias rápidas y cortas parecerían ideales para los teléfonos inteligentes pero, según estudios, la gente prefiere noticias largas a las cortas en plataformas digitales.

Allá por el 1868, en plena supervivencia y asentamiento en un territorio hostil, desolado y desconocido. Un hombre siente la inevitable necesidad de comunicar y expresarse, en conjunto con sus connacionales, dando origen al primer diario de la Patagonia.

En 1932, el diario “The times” decide abandonar su clásica letra gótica para los titulares e implementa una nueva tipografía: la Times New Roman, diseñada por Stanley Morison, quién revoluciona la puesta en página de los diarios implementando una tipografía basada en las romanas clásicas, con el fin de economizar recursos y facilitar la lectura.

El periódico es una excelente fuente de información y una buena manera de pasar el tiempo, pero ¿qué hacemos con todas esas hojas cuando finalizamos nuestra lectura?

Comisión: Oliver, Dubois, Sánchez